Patrizia Arquint 

Il volgarizzamento occitanico del "Liber de medicina equorum" di Giordano Ruffo: edizione critica


Tesi di dottorato, Università degli studi di Siena, Scuola di Dottorato europea in filologia romanza / École doctorale européenne en philologie romane, XIX ciclo

 
I relatore: prof. Monica Longobardi, Università di Ferrara
II relatore: prof. Mercedes Brea López, Universidade de Santiago de Compostela
III relatore: prof. dr. Martin-Dietrich Glessgen, Universität Zürich. 

Anno Accademico 2006-2007



Resumen


     El tema de esta tesis es el Libre de la marescalcia des cavals que fes monsen Iordan Rous de Calabria, chavalier de l’emperador Frederic, que se conserva, como único testimonio, en el códice n. 9 de la Bibliothèque Municipal de Fréjus. 
     El texto, inédito, es una versión en lengua de oc del tratado de albeitería (o sea de veterinaria) de Giordano Ruffo de Calabria.

     Giordano Ruffo, miles in marestalla quondam domini Imperatoris Frederici Secundi – así es como él se describe a sí mismo – compuso su Liber de medicina equorum, en latín, en los años inmediatamente siguientes al 1250.
     El tratado de Giordano es un texto fundamental de la albeitería medieval europea.
     Ha sido traducido en casi todas las lenguas europeas, románicas y no, y nos ha sido transmitido en un consistente número de manuscritos, un incunable y algunos impresos del siglo XVI. Viene citado y compilado en muchos otros tratados de albeitería, entre los cuales cabe señalar la Mulomedicina de Teodorico Borgognoni obispo de Cervia (último cuarto del siglo XIII) y el Liber de cura equorum de Lorenzo Rusio (inicios del siglo XIV).

     No hay ninguna edición del tratado de Giordano basada en la totalidad de los testimonios.
     La primera edición moderna del texto latino, publicada en 1818 por Girolamo Molin, cumple la función de textus receptus.
     Con posterioridad han sido publicadas ediciones del texto en varios idiomas neolatinos, generalmente basadas en un único manuscrito.

     La versión occitana del tratado de Giordano viene trasmitida, en el códice de Fréjus, junto con otros dos textos occitanos de tema hipológico: una breve obra De cognosser los bons pels dels cavals e dels pays on son (o sea méritos y defectos de los caballos según su pelaje y su país de proveniencia) y un tratado de hipiatría más grueso, titulado Compost "car es compost d’autras libres diverses".
      El códice de Fréjus, descrito en 1890 por Joseph-H. Albanès en el Catalogue général des manuscrits des bibliothèques publiques de France, fue estudiado en 1894 por Paul Meyer, que publicó el opúsculo De cognosser los bons pels; y en 1961 por Clovis Brunel, que publicó el Compost.
     La traducción occitana del tratado de Giordano sigue inédita; y la laguna no es pequeña, tanto por la importancia de la obra, como porque los textos occitanos de albeitería – por lo menos los conocidos hasta el momento – no son muchos.

     Además de los tres obras contenidas en el códice de Fréjus, conocemos una colección de 76 recetas de veterinaria presentes en el códice I 4066 de las Archives Départementales du Gers de Auch, que han sido publicadas por Brunel; y una traducción muy compendiada de la Mulomedicina de Teodorico de Cervia, que ha sido publicada por Antoine Thomas.
     Se encuentran recetas aisladas o bien en pequeños grupos en obras de temática pertinente. Un recetario de medicina humana contenido en el antes mentionado códice I 4066 de Auch, publicado por Maria Sofia Corradini Bozzi, contiene una decena de recetas veterinarias. Dos recetas para caballos halladas en un códice de cetrería han sido publicadas por Rolf Wistedt; y otra, descubierta en las guardas de un códice de medicina humana, ha sido recientemente publicada por Corradini Bozzi.

     De la versión occitana del tratado de Giordano Ruffo, presentamos aquí la edición crítica, acompañada de una traducción en italiano, notas de comentario y glosario.

     La edición crítica se basa en las siguientes hipótesis:

1)   el original del tratado de albeitería de Giordano Ruffo (desde ahora w, es en latín.
2)   el original de la versión occitana del tratado de albeitería de Giordano (π) es la traducción de un testimonio latino (λ),
3)   el texto contenido en el códice de Fréjus (Fr) es una copia de π,

4)   la edición Molin del texto latino del tratado de Giordano (Mo>) representa una buena aproximación de w,

5)   Mo y Fr son recíprocamente independientes.

     La edición crítica se propone reconstruir π, el original de la traducción occitana, o sea un texto que ha padecido la obvia entropía de λ respecto de ω, y que, seguramente, le ha añadido sus proprias faltas de interpretación.
     Entre los varios elementos de incertidumbre (los entes conjeturales ω, λ, π), el más tratable resulta, a la luz de los hechos, el primero: la lección de ω, gracias a Mo (que se revela un digno textus receptus) y al numero reducido de otros testimonios fácilmente accessibles, se puede generalmente conjecturar bien, incluso en ausencia de una edición crítica del texto latino de Giordano.
     El punto delicado está más abajo, cuando, de todo lo que en Fr resulta obviamente erróneo o simplemente peor en comparación con una variante concurrente, hay que distinguir las innovaciones de Fr (y que por lo tanto deben ser corregidas), de las lecturas que ya aparecían en la tradición latina, o bien que ya estaban presentes en π (y que por lo tanto deben ser conservadas).
     En el caso práctico, hemos atribuido a π amplias competencias lógicas y lingüísticas.
     No obstante, hemos aislado varios casos en que un locus sospectus de Fr puede, con argumentos convincentes, demostrarse auténticamente perteneciente a π, y por tanto no debe corregirse. 
     En la introducción se han examinado todas las intervenciones efectuadas en el texto y se han expuesto una serie de casos en los que por distintos motivos se ha decidido no proceder a una corrección de Fr, a pesar de que este sea insatisfactorio.

     Un análisis del códice nos ha permitido actualizar e integrar las descripciones hechas por Albanès, Meyer y Brunel, especialmente en lo que se refiere a los aspectos materiales (composición del códice, filigranas y estado de conservación).

     Se confirma que el códice puede fecharse entre mediados y finales del siglo XV.
     La lengua del texto es coherente con la fecha que resulta a partir del análisis codicológico y paleográfico. También se confirma que la lengua del manuscritto es provenzal de Provenza, y presenta algunos rasgos que podrían circunscribir la localización del texto al provenzal oriental.

     La fecha y la localización de la traducción occitana son menos evidentes. Que el texto sea en prosa y sea una traducción y, además, la exigüidad del corpus hipiátrico occitano, son elementos que restan instrumentos al análisis estratigráfico.
     Como fecha de la traducción, Meyer, de manera declaradamente intuitiva, proponía el inicio del siglo XV. Además de esta indicación, sin duda alguna digna de mención teniendo en cuenta la autoridad de quién la propone, sugerimos a los lectores una reflexion sobre el hecho que los tratados de albeitería, al igual que los tratados de cetrería pero al contrario de los tratados de medicina humana, tienen su habitat en las cortes y no en las universidades. Eso es evidente en Italia y no hay indicio alguno que demuestre que en Occitania sucedía diversamente. Por lo tanto, por lo que concierne a la localización y a la fecha de la traducción del texto, conviene mirar mas hacia el Béarn que hacia Montpellier.

     La versión occitana del tratado de Giordano no presenta rasgos propios de una prosa elegante. La traducción es frecuentemente descuidada y compendiada respecto al texto latino, en perjuicio del contenido y, alguna vez, también del sentido.
     Esto, sin embargo, no resta interés al texto.

     Uno de los más importantes aspectos de los tratados de albeitería es el léxico técnico.
     En el glosario de esta edición se incluye todo el léxico del texto, pero se presta particular atención a los términos técnicos.

     La tradución del léxico técnico del Giordano occitano a los correspondientes términos del italiano antiguo es, casi sin excepciones, inmediata.
     El traductor parece haber elegido consciente y sabiamente traducir los términos técnicos latinos (o más exactamente italianos latinizados) mediante derivados occitanos del mismo étimo, o crearlos ex novo si en su léxico no estaban disponibles, originándose de este modo una serie de parejas del tipo: latín vermis – occitano verme ('muermo, grave enfermedad de las caballerías'); y asì scalmatusscalmat, antecorantecora, infusioenfondadura (otras enfermedades) etc.

     Hay, sin embargo, que tener presente que el léxico técnico de la albeitería ha cambiado en el trascurso de los años: la misma patología ha tenido nombres diversos, y el mismo nombre ha sido aplicado a patologías diversas. Términos tradicionales como giarda, corba, schinella / spinella, spavenio, forma / formella, ya documentados en Giordano, siguen siendo de uso corriente en el italiano contemporáneo, algunas veces manteniendo el mismo significado (formella, corba), otras veces con distinto.
     Por ejemplo, en el Giordano latino jarda (italiano giarda, occitano gerda) signifíca 'higroma del corvejón'. En italiano moderno giarda signifíca 'exóstosi del corvejón', mientras los higromas del corvejón se llaman vesciconi o de otro modo.
     En el campo concreto de las patologías de los miembros del caballo, la persistencia de los acoplamientos significante – significado es más una excepción que una regla.
     Esta variabilidad de significados no es sólo diacrónica. En Mosè de Palermo (del que se tienen noticias entre 1270 y 1278, por lo tanto próximo a Giordano en el espacio y en el tiempo), la giarda es una exóstosis y no está exclusivamente ubicada en el corvejón: "infirmitas que vocatur zardum accidit juncturis pedum et juncturis genuum, et toto cruri, et est similis uno ossi quod exit extra". Y nótese que ni siquiera la definición de Mosè corresponde al significado moderno del italiano giarda ('exóstosis del corvejón').

     Estos entrelazamientos de alias y falsos amigos no siempre están bien documentados en los diccionarios y glosarios corrientes.

     El término occitano gerda se encuentra sólo en la traducción de Giordano, no se ha logrado encontrar ningun derivado suyo en el occitano moderno. Es possible que gerda sea una adaptación del latino ierda creada por el traductor de Giordano y que nunca haya formado parte realmente de la lengua de uso. Esta impresión la corrobora el hecho que en el Compost, que ha sido copiado por el mismo escribiente que el Giordano occitano, pero que con casi toda probabilidad no ha sido traducido del latín ni es de proveniencia italiana, se usa el término vesigas para denominar la misma patología.

     Pero es preciso no sacar conclusiones apresuradas.

     Por ejemplo, en la versión occitana de Giordano el latín vermis 'muermo, grave enfermedad de las caballerías' ha sido traducido con el vocablo verme. ¿Se trata de una adaptación improvisada, o verme 'muermo' ya pertenecía al léxico del traductor?
     El Compost se refiere al 'muermo' con el término farsum, que tiene exactamente la misma etimología del término antiguo francés farsin, que también significa 'muermo' ¿Esto confirma que verme no pertenecía a la lengua de uso?
     El breve resumen occitano de la Mulomedicina de Teodorico da Cervia en el capítulo dedicado al 'muermo' copia a Giordano, pero para referirse a esta patología usa el término cucas ('gusanos' en su primera acepción). ¿Se trata de un calco semántico del latín vermis o de un término patrimonial?
     Cucas en el significado de 'muermo' se halla también en el leonés y en el catalán. ¿Esto confirma que el occitano cucas es un término patrimonial, o sugiere que se trata de un préstamo del área ibérica?

Como se ve, hay más preguntas que respuestas: la investigación todavía está en los albores.